„Y el Rey les responderá: 'De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt., cap. 25, v. 40*).
Después de un largo día de trabajo, pasé por la tienda. Tomé lo que necesitaba y me puse en la fila donde había menos gente. El hombre delante de mí tenía una cesta con compras. Me di cuenta de que estaba usando vales de comida porque le dijo a la mujer en la caja que solo tenía que pagar por la soda. Me pareció que la cajera revisó la lista de productos alimenticios por una eternidad. Finalmente, determinó que los vales no cubrían las fresas. El hombre le pidió que revisara de nuevo. En ese momento pensé: "¿Cuánto más tengo que esperar?" Entonces, la persona detrás de mí dijo:
- Dale las fresas. Yo pagaré todo.
El hombre con los vales se dirigió a él:
- ¡Gracias! Desde ayer estoy sin hogar.
Me avergoncé de mis pensamientos egoístas y falta de reacción. ¿Por qué no fui como esa persona y me ofrecí a pagar por las compras del hombre? Esta experiencia me recordó que debemos ser compasivos y humildes, siempre dispuestos a servir a los demás, tal como nos enseña Cristo. El Señor siempre nos dará oportunidades para servir. Simplemente debemos dejar de pensar en nosotros mismos y pensar en la persona delante de nosotros.
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* Las citas bíblicas son de la Biblia, nueva traducción de los idiomas originales © Sociedad Bíblica Búlgara 2013